Echar a Macri, su Corte Suprema y a los gobernadores del FPV-PJ

Para derrotar el ajuste:
Echar a Macri, su Corte Suprema y a los gobernadores del FPV-PJ
 
Frente a la indignación popular por la ley del 2×1 -que macristas, radicales y el ARI-Carrió quisieron imponer por intermedio de un fallo de la Corte Suprema, con jueces aceptados por el PJ-kirchnerismo-, el gobierno de Macri tuvo que retroceder, buscando dar la imagen de unidad nacional. Pero ese retroceso se da debido al impacto negativo de la medida, impacto que iba a trasladarse a los votos en las futuras elecciones, y no porque la gran burguesía, y sus principales partidos políticos, no quieran reconciliar a las FF.AA con la sociedad, por supuesto que lo quieren, pero no así. El impacto inmediato de esta medida judicial, insostenible e indefendible hasta desde el mismo derecho burgués, fue todo lo contrario; lograron que las víctimas expusieran nuevamente las aberraciones que realizaron los militares en el poder. Sin embargo, la clase dominante y el gobierno necesitan hacer “populares” a las fuerzas armadas para poder usarlas en la represión interna; esa sigue siendo la gran preocupación de los opresores, porque saben que sin represión no lograrán imponer nuevas condiciones de miseria y explotación.
El acumulado de inflación mensual proyecta una inflación anual del 30 por ciento, sin embargo el gobierno quiere cerrar las paritarias por diez puntos menos aproximadamente, quedando atrasados, entre inflación y aumentos,con relación al año pasado, de entre ocho a diez puntos. En total la pérdida salarial ronda un 20 por ciento. Pero la CGT (con la complicidad de la CTA) hizo un paro que no quería impulsar y se borró posteriormente. Ahora Daer, uno de los burócratas que dirige la CGT, dice que no van a cerrar paritarias porque están analizando la evolución de la inflación. Mentiras, no necesitan 6 meses para darse cuenta de cómo van a ser los últimos 6 meses del año, sólo buscan hacer tiempo para lograr arreglar por muy poco sin que eso sea un impacto político que desestabilice la situación antes de las elecciones.
De igual forma el gobierno anunció un aumento de gas y luz para junio y otro igual para pasadas las elecciones. Pero es tras las elecciones donde vendrá el gran golpe macrista, más allá de cómo le vaya en las elecciones, aunque, obviamente, cuantos más votos saque más autoridad política podrá mostrar para el ajuste que viene. Pero el ajuste lo hará más allá del resultado electoral. Y la campaña electoral –confrontando con el kirchnerismo- estará al servicio de instalar la idea de la necesidad de “cambiar”, “modernizarse”, de terminar con el despilfarro, etc.. Es que el gobierno sabe que se entra al tercer año de gobierno y que si no se hace allí no se podrá hacer después, pues no hay tiempo de recuperarse políticamente, y que si no hace el ajuste no vendrán las inversiones (las que igualmente no vendrán). Esa es la extorsión de los mercados financieros internacionales que querrán cobrar los millones para los que este gobierno está endeudándose a futuro, en gran parte para palear el déficit fiscal y otra parte para acallar a sectores patronales perjudicados. Pero en los dos años que le restan no recibirán los préstamos que obtuvo, ni tendrá a disposición los miles de millones conseguidos con el blanqueo de capitales. Se le achican todos los márgenes de maniobra y la misma clase dominante le exigirá, ya se lo está exigiendo, poner manos al asunto; o sea, ajuste y represión. Eso explica la compra de armas para uso interno represivo (y que incluso el kirchnerismo, con un spot de Berni, haga campaña con su accionar represivo cuando fueron gobierno), es una necesidad exigida por las cámaras empresariales y las grandes patronales.
En este contexto se explica el intento malogrado de la Corte Suprema. Y que, por cálculos electorales, el macrismo haya tenido que retroceder cambiando su apoyo inicial a la ley de los jueces propuestos por ellos, y aceptados por todas las fuerzas políticas patronales. Sin embargo no es un gran triunfo, porque el gobierno logró reacomodarse sin mayores problemas, y está listo para contraatacar. 
Frente a los ataques del macrismo, el kirchnerismo-PJ busca desgastarlo políticamente para obtener votos en las futuras elecciones, pero no buscará luchar para derrotar el ajuste en curso. Esto se vió en las luchas de gráficos, estatales y docentes, y en el paro del 6 de abril donde se borraron. Situación que se profundizará en el futuro. Esto se debe a que el kirchnerismo es una fuerza política patronal y por eso defensora de la institucionalidad este capitalismo descompuesto, en crisis y represor.   
   
-Ningún genocida en libertad – Juicio popular y castigo a los militares y empresarios instigadores del golpe militar
-Por aumentos salariales Ya, que cubran el costo de la canasta familiar
-Las elecciones no van a cambiar la situación, hay que organizarse y luchar: Por un Congreso Obrero de Delegados de Base de los sindicatos y seccionales, que quieran enfrentar el ajuste y las comisiones internas combativas de todas las centrales sindicales
-Derrotemos la represión – Por piquetes de autodefensa
-Por la Huelga General
-Luchemos hasta echar a este gobierno ajustador e imponer una salida obrera y del pueblo pobre, que construya una
Argentina Socialista
 
Liga Comunista de los Trabajadores
22-05-2017
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Primeiro de Maio de 2017 ! Face as ameaças de guerra imperialista ! Regressar à luta de classe, ao Outubro de 1917, ao Comunismo!

Reproduzimos abaixo a Declaração “Primeiro de Maio de 2017. Face as ameaças de guerra imperialista. Regressar à luta de classe, ao Outubro de 1917, ao Comunismo. do Partido Comunista Internacional.

A história repete-se

O capitalismo conduz grande parte da humanidade à miséria, não porque produza pouco, mas porque é obrigado a produzir em demasia. Tal como aconteceu com a Grande Depressão de 1929, a crise económica atual do capitalismo, que nos tempos que correm abrange todos os continentes, dos Estados Unidos da América à China, acha-se num beco sem saída: a acumulação de capital freia, os operários perdem o trabalho, o desemprego alastra-se.

Porque a causa da crise reside nos mecanismos vitais do próprio capitalismo. O mercado mundial – que até aos dias de hoje tem conseguido escoar a sobre-produção – tornou-se inacessível às mercadorias dos capitalismos mais antigos e maiores, que denunciam os acordos anteriores entre os Estados e voltam a invocar o protecionismo e as guerras alfandegárias. Engana-se a classe trabalhadora ao tentar encontrar uma solução na defesa da pátria, da nação e da sua economia, ou mesmo da própria fábrica.

A globalização das produções, da finança, do comércio, das migrações dos trabalhadores, que nasceu com o capitalismo, é a sua carga eversiva explosiva e é uma ilusão reacionária pretender pôr-lhe cobro, contê-la, reformá-la. Só o internacionalismo comunista pode negar a globalização do capital.

Mas o capitalismo não pode voltar atrás e refugiar-se dentro dos mercados nacionais: para sobreviver tem necessidade de devastar o Mundo. Nunca poderá existir um capitalismo sem crises e sem guerras. Com efeito, os Estados burgueses ostentam cada vez mais os conflitos de interesse que os dividem, não mais escondidos atrás do biombo da diplomacia. Já estão a medir-se com as armas no interminável conflito sírio e estão igualmente a preparar o terceiro e novo conflito global que há de superar incrivelmente a carnificina dos proletários realizada durante a Primeira e a Segunda Guerras Mundiais.

É inevitável: todos os governos, de direita e de esquerda, hostis e pacifistas, hão de lançar-se no caldeirão da guerra, atirando lá para dentro também o proletariado, porque, em boa verdade, para a classe burguesa mundial a guerra é necessária, é útil à sua conservação, visto que esta se dirige essencialmente contra a classe operária e contra o comunismo.

Nas décadas passadas de paz capitalista, nos países com industrialização mais antiga, apesar das enormes riquezas acumuladas pela burguesia, a classe operária viu serem progressivamente revogadas as migalhas da corrupção do reformismo, do pacifismo e do “progresso” burguês e conservador, enquanto que os países com um desenvolvimento capitalista mais recente foram invadidos por centenas de milhões de trabalhadores rurais que se tornaram operários e que, sob a escola tirana do capitalismo, se alistaram no exército infinito da classe operária mundial, impelida pela necessidade e pelas condições históricas objetivas a fazer a revolução comunista.

Contra as devastações do capitalismo tardio e moribundo, o proletariado, para se defender hoje e se libertar amanhã, pode contar apenas com as suas forças, com a sua tradição de luta antiga e incessante, com o programa do comunismo, cujo guardião é o seu partido. Um programa que destrói o mercantilismo e o trabalho assalariado, um programa plenamente maduro e urgente em todo o mundo.

A história pode repetir-se

Em maio do século passado, enquanto a Primeira Guerra imperialista mundial dilaniava o proletariado europeu, na Rússia o Partido bolchevique preparava-se para tomar o controlo da revolução que dali a pouco haveria de abater o Estado burguês e o seu governo, em nome do internacionalismo proletário, do fim imediato da guerra, da reforma agrária, do comunismo mundial.

A classe operária do mundo todo tentou seguir esse exemplo, mas foi vencida. Não foi derrotada pelas forças armadas dos Estados burgueses, mas pelo seu cúmplice, o reformismo que se infiltrara no movimento operário.

Contudo, o proletariado voltará a fazer ouvir a sua voz. Criará as suas organizações de luta defensiva, autênticos sindicados de classe com os quais há de fazer sempre as greves mais decisivas e alargadas à opressão patronal. Voltará a lutar intransigentemente para defender as suas condições de trabalho e de vida, contra a economia nacional, outro nome para a economia do capital, pondo-se, dessa forma, a caminho da destruição das leis desumanas e anti-históricas do capital. Uma batalha incessante que será uma escola de guerra social, onde o proletariado aprenderá a reconhecer que o seu partido é contrário a todos os outros. Através do partido comunista a classe há de impor a sua perspectiva histórica à perspectiva mortífera da classe burguesa e tomará o leme de toda a humanidade sofredora, por meio de um processo revolucionário que, como aconteceu na Rússia de 1917 até às primeiras duas décadas do século XX, abaterá o poder dos Estados burgueses para instaurar a sua ditadura, até à abolição do trabalho assalariado, do dinheiro, da mercadoria e da sociedade dividida em classes. Hoje, tal como há cem anos atrás, reafirmamos que contra a guerra inevitável do Capital a classe trabalhadora emitirá a sua palavra de ordem: Revolução!

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DECLARACIÓN POR UNA INTERNACIONAL COMUNISTA OBRERA Y REVOLUCIONARIA

La crisis capitalista y la lucha de clases

La actual crisis capitalista no es más que la manifestación de las caducas relaciones de producción burguesas que llevaron al estancamiento de las fuerzas productivas. Éstas no pueden desarrollarse, ya no tienen fuerzas las relaciones sociales de producción y explotación capitalista para impulsar a la sociedad hacia adelante. Solo tiene fuerza la burguesía, por ahora, debido a la crisis de dirección revolucionaria del proletariado, para imponer sus planes de ajuste. Estamos viviendo la manifestación más aguda de la descomposición del capitalismo imperialista. Agotado el boom de la Segunda post-Guerra, y debido a la pronunciación de un proceso que Marx llamó la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, desde mediados de los ’70, a la burguesía la inversión en la producción industrial no le da beneficios substanciales y prefiere, por el alto grado de ganancias, derivar grandes masas de plusvalía, que no reinvierten en la producción, al círculo financiero. En ese marco el tanque de oxígeno suplementario que le dio al capitalismo mundial la restauración capitalista en Europa del Este, la exURSS y China se agotó en menos de una década. Los usurarios préstamos privados y estatales a los estados semi-coloniales –incluidos los fondos buitres de rapaces sectores especulativos ligados mayormente a los fondos de pensiones– la especulación con bonos y títulos o por medio de las más sofisticadas técnicas de especulación financiera que hacen crecer de forma demencial (burbujas) a algún sector de la economía. Estos sectores pueden ser desde los punto.com, las acciones tecnológicas, el sector inmobiliario o los commodities (e incluso hasta se especula con obras artísticas). Pero las burbujas financieras se pinchan, y en el 2008 arrastraron a los bancos y a todo el sistema de crédito y, a su vez, dejaron más en crisis a la industria y al comercio internacional. Por lo pronto la crisis ya tiene varios años, y cada tres o cinco años estalla en algún nuevo país, con sus implicancias políticas: desde la revolución democrática árabe –Túnez, Libia, rebelión y derrocamiento de Mubarak en Egipto y el posterior golpe militar–; hasta la rebelión y guerra civil en Siria, el proceso revolucionario de Tailandia, la rebelión en Ucrania y la lucha contra el ajuste en Grecia, etc. Sus implicancias afectan tanto a Europa imperialista y a las otras potencias mundiales como China y Rusia, y también a las más importantes economías de América del Sur; Brasil, Argentina o Venezuela, golpeando fuertemente a los países menos desarrollados, porque el imperialismo, vía las deuda externas, arranca masas de plusvalía a los países semi-coloniales. Y como parte de la crisis de dirección del proletariado, el surgimiento del yihadismo –financiado por los sectores más reaccionarios de las burguesías y monarquía árabes– en Siria-Irak y sus atentados en Europa que refuerzan la derecha xenófoba, principalmente anti-árabe y pro-sionista. Mientras el hambre, la miseria y la represión crecen en África y Asia central impulsando a cientos de miles de desposeídos a arriesgar sus vidas para cruzar el Mediterráneo en búsqueda de un futuro, fortaleciendo al mismo tiempo a los sectores políticos más retrógrados de estos países imperialistas. Los cálculos más optimistas de los economistas burgueses hablaban de 5 años más de crisis mundial, todo dependería de la recuperación económica de los EE.UU. y si esa recuperación impulsa la economía mundial, o si ella es muy leve –como lo es actualmente– y es la economía mundial en crisis la que vuelve a sumergir en crisis a los EE.UU. Pero en realidad no hay recuperación inherente al propio capitalismo, como si tuviera éste algún método interno de regeneración, sino que depende del ataque que dé y de la respuesta de la clase trabajadora a la explotación y a los ajustes que están aplicando en el mundo; o sea, la superación o no de las crisis dependen de la lucha de clases. Se trata de una de las mayores crisis del capitalismo mundial (con sus cortos ciclos de crecimiento, de estancamiento y de recesión) y nos esperan años de grandes luchas del proletariado, donde la burguesía se va a empeñar, como una tarea de vida o muerte, en hacerle pagar a la clase obrera de los países centrales, al conjunto de los pueblos oprimidos y al proletariado en general, los costos de esta crisis estructural. Una verdadera contrarrevolución económica permanente contra las conquistas y condiciones de vida de la clase obrera mundial. Crisis, ajustes, austeridad, desocupación, miseria, hambre, huelgas, represión, racismo, xenofobia, muertes, atentados, golpes de estado, guerras –contra y entre países semi-coloniales– y revoluciones serán, no sólo los términos que más escucharemos, sino también las realidades más comunes que viviremos. Mientras se profundizan las tendencias, como necesidad objetiva del capitalismo imperialista, hacia una guerra inter-imperialista, aunque todavía los posibles bloques beligerantes no estén definidos. Los obreros avanzados, y más aún los que se consideran revolucionarios, deben comprender cabalmente que la crisis estructural capitalista imperialista mundial no puede dar lugar a falsas ilusiones. Los bajos salarios, la super-explotación, la desocupación y la miseria irán en aumento. Los reformistas socialdemócratas se han vuelto contra-reformistas y son el brazo ejecutor de las políticas de ajuste y austeridad de la burguesía; el nacionalismo burgués de “izquierda” en los países semi-coloniales, hoy con un tibio discurso anti-imperialista, que plantea que es posible el desarrollo económico nacional desarrollando la industria, o sea, de la burguesía industrial, o humanizando al capitalismo. O, los vestigios del stalinismo, que mientras restaura el capitalismo en los países que todavía gobierna, mezclan ambas recetas de reformistas y nacionalistas-burgueses sin querer luchar por una salida obrera y revolucionaria a la crisis capitalista. Sea el reformismo sin mejoras, el nacionalismo empresarial, o estos falsos comunistas, se trata de mentiras deliberadas o, en el mejor de la casos, de utopías reaccionarias, que lo que buscan es lograr sacar a los trabajadores de la lucha por su emancipación y la resolución de sus problemas más importantes. Los tiempos se aceleran, detrás de cada período de estabilidad vendrá una crisis más profunda. La construcción del partido revolucionario del proletariado que luche por la revolución socialista, nacional y mundial, es más que nunca la tarea de primer orden. En ese sentido, hay que explorar e impulsar todo reagrupamiento internacional marxista revolucionario principista (leninista-trotskista) en Comités de Enlace, Tendencias o Fracciones internacionales que no se contrapongan –sino que sirvan de pie de apoyo para impulsarse– con nuestra concepción de Internacional e internacionalismo proletario, concepción que no es ni más ni menos que la misma que nos legó la herencia teórica-programática de la IIIª y la IVª Internacional. Ciertamente, que frente al nefasto rol jugado por los socialdemócratas y toda clase de stalinistas, el único heredero marxista de esta tradición revolucionaria es el trotskismo, corriente que a su vez tiene sus alas principistas, centristas y oportunistas, estas dos últimas desarrollando muy variados revisionismos de la teoría y el programa de la IV Internacional. Y también están aislados, desperdigados y atomizados –y a veces muy sectarizados y autoproclamados– sus sectores más principistas. Por eso mismo, reagrupar, impulsar y desarrollar en la clase obrera al trotskismo sobre bases principistas es la tarea que nos proponemos los trotskistas internacionalistas de este reagrupamiento internacional en lucha por partidos obreros revolucionarios –luchando contra las patronales, la burocracia sindical y los gobiernos– en todos los países y, para ello, por la construcción de una Internacional Comunista Obrera y Revolucionaria; el Partido Mundial de la Revolución Socialista.

Bases de Principios del Comité Organizador por una Internacional Comunista Obrera y Revolucionaria

1. Sólo con la Revolución Mundial habrá Socialismo. El agotamiento del boom capitalista de la Segunda post-Guerra a mediados de los años 70, llevó al stalinismo, en menos de una década, a planificar la restauración capitalista y a la pérdida de los Estados Obreros Burocratizados en los años siguientes, asestándole así una derrota de dimensiones históricas al proletariado mundial. Pero no fue debido a la buena salud o a la superioridad del capitalismo frente al socialismo que se produjo esa derrota, sino debido a la misma crisis del capitalismo, y a que el stalinismo en vez de luchar por la revolución mundial buscó competir económicamente en el mercado mundial, trasladando así la crisis al interior de los Estados Obreros Burocratizados. No fracasó el socialismo porque nunca se llegó a él, fracasó la burocracia stalinista que, para mantener sus privilegios de casta parasitaria, se negó a avanzar hacia el Socialismo.

2. Contra la utopía reaccionaria de una Europa capitalista unificada. La unidad de la Europa capitalista sólo puede mantenerse como proyecto con ajustes, o planes de austeridad y permanentes flexibilizaciones laborales, impuestos por la propia burguesía de los diferentes países de la Unión Europea, por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Los trabajadores deben luchar por derrocar a la monarquía y a su gobierno burgués en España, a la V° República gaullista de la agresiva Francia colonialista e imperialista; al gobierno anti-obrero e imperialista de la Alemania unificada que reglamenta y subordina al resto de las burguesías en Europa; a la monarquía y al gobierno imperialista en Gran Bretaña, etc. Es decir, llamamos al combate por derrotar a los gobiernos y los regímenes de las potencias imperialistas, y por derrocar también a sus sirvientes; las burguesías de los países semi-coloniales (como Grecia, Irlanda, Rumania, Polonia etc., etc.), y destruir todos los estados burgueses imponiendo la dictadura del proletariado en esos países; abriendo así el camino a la única real unidad de los trabajadores y pueblos europeos: una Federación –libre y voluntaria– de Repúblicas Obreras y Socialistas de Europa en lucha por la Revolución Socialista Mundial.

3. Por la derrota militar del imperialismo en todo ataque o invasión que realice. Estamos en la trinchera y por su victoria militar de toda nación oprimida atacada por el imperialismo, esto es; por la derrota del agresor imperialista. Pero luchamos por una dirección proletaria de la guerra nacional, que transforme esa guerra en el inicio de la revolución socialista; tanto en el país agredido (Afganistán, Irak, Siria, etc.) como en el seno de la o las naciones imperialistas agresoras (EE.UU., Francia, etc.). No es verdaderamente marxista, ni revolucionario ni siquiera antiimperialista, todo aquél que en los países imperialistas no esté incondicionalmente por la derrota de su propio imperialismo, y por el triunfo de la clase obrera y de las naciones oprimidas. La clase obrera de los EE.UU., Japón y de Europa (o de Rusia), debe enfrentar a la burguesía imperialista (y/o opresora) de sus propios países, aliándose con sus hermanos de clase de los países oprimidos, semi-coloniales o coloniales, luchando por el derrocamiento de su propia burguesía imperialista, de su gobierno y su régimen, en el camino de la revolución socialista.

4. Contra el terrorismo imperialista y el terrorismo cuasi-fascista del fundamentalismo islámico. Nos solidarizamos con las víctimas civiles de la docena de atentados terroristas de las organizaciones cuasifascistas que invocan ser islámicas. Estos grupos son un producto del imperialismo (de los EE.UU. y Francia principalmente) en dos sentidos; primero porque son financiados y armados por el mismo imperialismo (y por burguesías socias del imperialismo de los países árabes) aunque muchas veces después se les rebelen; así lo demuestra el origen de Al Qaeda, el ISIS y de otros grupos menores. Y también porque estas organizaciones cuasi-fascistas se nutren con la manipulación ideológica de juventud marginada y segregada, principalmente de origen inmigrante de los países árabes, sin futuro y esperanza, de la Europa imperialista. No es un problema de choque de culturas o de lucha de religiones como la derecha racista quiere hacer creer. Es el estancamiento de las fuerzas productivas del capitalismo y la mayor explotación y opresión sobre las naciones semicoloniales, lo que produce las guerras y las revoluciones, y también el surgimiento de estas bandas cuasifascistas. De allí que el principal terrorista es el imperialismo. Terminar con el capitalismo imperialista es terminar con todos los males que él engendra.

5. Fronteras abiertas para todos los trabajadores y pobres del mundo. La burguesía imperialista, después de saquear al mundo colonial y semi-colonial durante siglos, endurece sus leyes y segrega racismo social y estatal. Es el declive capitalista que lleva a la burguesía imperialista a tomar toda clase de medidas –que van desde la deportación en masa y crear muros, hasta apalear a los inmigrantes o dejarlos morir en el mar, para frenar e impedir su ingreso a los países desarrollados. Es de este declive del capitalismo en agonía que surge la actual xenofobia en los países imperialistas y los grupos y partidos neonazis. Debemos enfrentar las falacias de los defensores del sistema capitalista, porque no es cierto que los inmigrantes sean los responsables de generar la desocupación, o sea, de quitar el trabajo o de tirar el salario a la baja de los trabajadores nativos. Si marginalmente esto ocurre, es principalmente debido a la crisis de todo el modo capitalista de producción y al control de la burguesía sobre la clase obrera a través de las burocracias sindicales, que le impide luchar a la clase trabajadora ya no sólo por mejores condiciones de vida, sino hasta para mantener el nivel salarial y las conquistas existentes. Porque lo real es que es el trabajo en negro, o no registrado, lo que tira a la baja el salario de los trabajadores registrados. En ese sentido, todas las patronales europeas usan a los inmigrantes para atacar el salario y las condiciones de trabajo del trabajador europeo. De allí que lo importante es la lucha por la legalización del inmigrante, y por su afiliación sindical, tenga papeles o no, y que se sumen a la lucha obrera contra la explotación capitalista. Las fronteras abiertas para todos los trabajadores y pobres del mundo no es una posición moral o ética, ni sólo es el ideal del socialismo, se trata de una posición de principios y estratégica, porque el problema para el proletariado no son los inmigrantes, el problema es el capitalismo en agonía. Quien se niegue a explicar esto traiciona la lucha por el socialismo, y con ello demuestra que está al servicio de la aristocracia obrera europea, y por lo tanto de la burguesía imperialista. En realidad el inmigrante golpeando las puertas de Europa (y de los EE.UU., desde México y América latina) no hace más que demostrar el fracaso del sistema capitalista que sólo crea más miseria, represión y xenofobia.

6. Por la autodeterminación de las nacionalidades oprimidas y la independencia de los pueblos sometidos por el colonialismo imperialista. Estamos con las nacionalidades y pueblos oprimidos, y nos posicionamos a favor de sus derechos de autodeterminación nacional (vascos, catalanes, escoceses, kurdos, chechenos, kabyles, cachemires, tibetanos, tamiles, portorriqueños, pueblos indo-americanos, etc. etc.) o de unidad nacional de Irlanda, en el marco de la lucha por una Federación –libre y voluntaria– de Repúblicas Obreras y Socialistas de la región. Por la definitiva descolonización y el retiro de Gran Bretaña de las Islas Malvinas y de Gibraltar, y todas las dependencias coloniales que todavía hay en el mundo. Por la devolución de Ceuta y Melilla, de Marruecos, hoy en manos del Estado Español; por la autodeterminación de Guadalupe, las Islas Martinicas, Reunión, Nueva Caledonia y todas las dependencias de ultramar que poseen Francia y otras potencias imperialistas europeas.

7. Por la destrucción del Estado de Israel luchando por una Palestina Obrera y Socialista. Terminada la Segunda Guerra Mundial y con el pretexto de resarcir o compensar al pueblo judío por el genocidio nazifascista, el imperialismo (EE.UU., Gran Bretaña y Francia) y la URSS, pactaron, junto a un ala reaccionaria, nacionalista y racista de los judíos (los sionistas), la construcción de un estado judío. Y en 1948, por resolución de –esa cueva de bandidos que es– la ONU, se funda el Estado de Israel apropiándose de las tierras de los palestinos, cuya región estaba dominada por los imperialistas británicos desde 1918, sometiéndolos a toda clase de tormentos (masacres, campos de concentración, deportaciones, represión, discriminación racial y súper-explotación) hasta el presente. Estado que también le sirvió –como cabecera de playa– al imperialismo para detener al nacionalismo árabe en la Segunda post-Guerra. En estos casi 80 años de lucha y resistencia del pueblo palestino, la burguesía palestina demostró su impotencia y su traición al negociar la salida política de “dos estados” en los años 90, cuando es más que evidente que por su propia naturaleza invasora y usurpadora e imperialista, el sionismo no puede permitir nunca un Estado Palestino ni algo que se le parezca en algún sentido. Sólo el proletariado palestino, árabe y también judío –que rechace la ideología sionista– construyendo su partido obrero, socialista y revolucionario puede resolver la cuestión democrática nacional, y agraria, terminando con el estado genocida de Israel, y al mismo tiempo traer paz y prosperidad a la región. Por una Palestina Obrera y Socialista en lucha por una Federación –libre y voluntaria– de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente.

8. Contra el estado burgués y sus fuerzas represivas, y todo tipo de opresión. Para terminar con el capitalismo es central la destrucción del Estado burgués, y por ello es de principios rechazar la financiación de éste en todos los niveles (nacional, provincial o municipal), así como de las ONG que son financiadas por entes u órganos del imperialismo. Si el partido obrero revolucionario consigue diputados –o algún otro cargo electivo financiado por el Estado– estos camaradas no deben ganar más que un obrero calificado, y el resto del dinero el partido debe entregarlo a los fondos de huelgas o a luchas de los trabajadores. Por principios, frente al Estado burgués y sus fuerzas represivas, estamos siempre con los oprimidos y los explotados, independientemente que compartamos o no los métodos de lucha de sus direcciones. Y por la igualdad de la mujer y otros géneros oprimidos. Contra la intervención estatal en la vida de los partidos obreros y de los sindicatos. Estamos también contra la pena de muerte que ejecutan esos estados; por la destrucción de su aparato represivo, y por la libertad de todos los presos políticos.

9. En defensa de la Teoría de la Revolución Permanente. Reafirmamos el fundamental aporte programático y de estrategia revolucionaria de la Teoría de la Revolución Permanente de León Trotsky. Rechazando cualquiera de sus revisiones; como la del Frente Único Antiimperialista que se caracteriza por dividir la revolución en dos etapas, al orientar frentes políticos con la burguesía en los países semi-coloniales, cuando éstas entran en contradicción o son atacados por el imperialismo. Si la burguesía se divide en dos campos no estamos políticamente con el campo burgués progresivo: los que luchamos por la revolución socialista siempre estamos en el campo del proletariado. Podemos, si hay guerra civil, estar en un mismo bando militar (España) pero siempre con una política independiente de clase luchando por el poder obrero. Al igual que frente a un ataque imperialista –independientemente del régimen político que tenga ese país atacado– siempre estamos en el bando militar de la nación oprimida, pero políticamente desde un tercer campo; desde el de los intereses del proletariado. También rechazamos la revisión la Teoría de la Revolución Permanente con la lucha por la revolución democrática –o el nombre que esta concepción asuma– frente a una dictadura. Cuando existe un despertar político de amplias franjas de masas, los revolucionarios debemos desarrollar políticas que busquen poner a la clase obrera en el centro de la escena, y al levantar consignas democráticas ninguna de ellas, al decir de Trotsky, debe transformarse en un dogal al cuello del proletariado. Revisan oportunistamente la teoría de la revolución permanente, y traicionan al proletariado, quienes en su política y consignas levantan murallas entre la revolución democrática y la revolución socialista. Siempre la lucha es por la revolución socialista.

10. En defensa del método de El Programa de Transición. El programa de transición es un programa que partiendo de la situación objetiva y tomando en cuenta la consciencia del proletariado, elabora política, y tácticas, y orienta consignas articuladas de forma tal que partiendo de las necesidades del proletariado lo ayude en la lucha política práctica inmediata –en las diferentes situaciones de la lucha de clases– a avanzar su consciencia política de clase en sentido de la revolución socialista. Buscando así tender un puente entre la situación objetiva actual y las tareas de la vanguardia proletaria, para resolver la situación de forma favorable a los trabajadores con la construcción del partido obrero revolucionario y por la conquista del poder. La importancia del método de El Programa de Transición reside en que parte de la situación objetiva de decadencia y descomposición del capitalismo y por eso mismo plantea un programa cuyas consignas centrales, las transicionales, no pueden ser llevadas adelante más que con la clase obrera en el poder. Terminando así con la división del programa de meras reformas inmediatas, y el programa abstracto de un socialismo para un tiempo futuro indeterminado. Quien rompe la lógica interna de El Programa de Transición no puede caer más que en un propagandismo abstracto o en el mero reformismo por más que use palabras radicales.

11. Contra la capitulación al régimen democrático burgués. La burguesía domina con el fusil o con el engaño; la democracia burguesa es un engaño, es un cebo, es una trampa para los trabajadores -detrás de los visibles políticos burgueses, con sus mentiras ampliamente financiadas, se esconden los empresarios y los intereses imperialistas-, y al mismo tiempo la democracia burguesa es el mejor régimen en el capitalismo que tiene la clase obrera para luchar por sus derechos y conquistas, al decir de Lenin. Es las dos cosas al mismo tiempo, por eso es muy importante saber usarla dando la pelea también en el plano electora, hablándole ya no a cientos o a algunos miles, sino a millones; pero nunca depositando expectativas en que en el marco de este régimen, o sea, en el marco del capitalismo, se puedan solucionar los problemas más importantes; trabajo, salarios decentes, viviendas, salud de calidad para todos, incluso inseguridad y menos aún la corrupción. Las elecciones burguesas no son para presentar programas realizables por más que se diga con la lucha, son para hacer propaganda socialista y revolucionaria para, al decir de Lenin, hacer un recuento globular de glóbulos rojos. Los revolucionarios deben presentarse a elecciones con una plataforma electoral y diciendo claramente que ninguno de los problemas más importantes, de dicha plataforma, pueden ser solucionados sin que los trabajadores conquisten el poder. Diciendo que se pide el voto para construir esa herramienta. Pero no por un “Gobierno obrero” o un “Gobierno obrero y popular” que da a entender la posibilidad de que en el marco del sistema y su régimen, sin revolución, los trabajadores pueden solucionar sus problemas más importantes; sino, por un Gobierno Revolucionario de los Trabajadores, en el sentido de la Dictadura Revolucionaria del Proletariado.

12. Por una estrategia soviética. En toda situación revolucionaria o pre-revolucionaria avanzada, es deber de todo grupo o partido desarrollar, extender, coordinar, centralizar y armar los organismos de democracia obrera y autodeterminación de las masas –comités de lucha, consejos obreros, comisiones internas y sindicatos o seccionales combativas, etc., etc.–, que expresen la tendencia de las masas a establecer un régimen de doble poder. Es decir, no es un partido revolucionario el partido que cuando comienza una revolución no lucha por el poder y por la perspectiva de la dictadura del proletariado.

13. Contra el revisionismo que se dice trotskista. Rechazamos al seudotrotskismo (o al centrismo y al oportunismo que se dice trotskista) que habla de revolución pero en la práctica se subordina a los aparatos reformistas y al régimen democrático burgués, incluso en los países imperialistas, capitulándole así a su propio imperialismo. El SU mandelista, la CI-AITP lambertista, la LIT y la UIT morenistas, la UCI-LO hardysta, la FT-CI albamontista, la TSI cliffista, el CIT, el CMI o el CMR grantistas, el CRCI altamirista, el CE-POR lorista, la L5I y RCIT exWorkers Power, y las variantes del Espartaquismo, etc., etc. Representan, como centristas y oportunistas, la claudicación y el paso, en su gran mayoría, al campo lindante al reformismo, cuando no al mismo reformismo. O incluso algunas corrientes menores con sus concepciones de Frente Único Anti-imperialista, le capitulan a las direcciones políticas burguesas o stalinistas/frentepopulistas, en el mundo semi-colonial; quienes serían supuestamente “anti-imperialistas”; abandonado así el programa de clase.

14. Por el internacionalismo y la Internacional. Pero que muchas corrientes internacionales hayan capitulado no significa que en el nacional-trotskismo –o el trotskismo solamente en el marco nacional–esté la solución en la lucha por la emancipación del proletariado. Todo lo contrario, aisladamente, un grupo o partido nacional está mucho más expuesto a desviaciones, o sea, a que las presiones sociales y políticas se manifiesten en las elaboraciones y en el régimen interno, y por ende en la formación de sus miembros, en la política y en la intervención misma. Si los grupos, tendencias o fracciones, que rompen enfrentando las capitulaciones de los partidos o corrientes internacionales centristas u oportunistas, no se orientan hacia la construcción internacional, igualmente degenerarán indefectiblemente, o desaparecerán. Es una ley de hierro; porque lo que no avanza retrocede.

15. En lucha por un marxismo principista y por la construcción de partidos obreros para la revolución. Rechazamos al oportunismo pragmático sin principios que disocia los principios de la táctica y a la táctica de la estrategia –que apoyan o hacen alianzas electorales con partidos burgueses o pequeño burgueses o realizar entrismos en organizaciones políticas cruzando la frontera de clase–, tanto como al sectarismo estéril que se niega a tener tácticas. Los oportunistas revisionistas son muy propensos a no realizar balances políticos ni extraer lecciones de su propia intervención en una huida movimientista hacia adelante, y por lo general le capitulan principalmente a la democracia burguesa (y a su propio imperialismo en Europa y los EE.UU.). Los sectarios confunden la historia con la política y siempre miran hacia atrás, no para aprender cómo debería ser, sino para delimitarse permanentemente del resto, para diferenciarse. Las más de las veces sus críticas son en apariencia correctas porque están muy pensadas, sobretodo porque no han tenido mayor iniciativa que la de pensar la praxis pasada o las respuestas dadas por los demás. Otras veces ocultan o se desligan oportunistamente de su propio pasado atacando a diestra y siniestra para, solapadamente, autoproclamarse como los únicos leninistas-trotskistas. Rechazamos tanto al oportunismo pragmático y revisionista como al sectarismo estéril y autoproclamado. ¡Por un marxismo principista que se construya en las luchas, aprendiendo de los errores, y mirando hacia adelante en lucha por una Internacional Comunista Obrera y Revolucionaria!

Sabemos que este marco internacional y estas bases de principio son fundamentales pero, seguramente, están lejos de no poder ser mejoradas, por lo tanto están también en discusión para cualquier grupo, partido o corriente que esté de acuerdo en general y que quiera discutir dicho marco o cualquier punto de las bases en particular. En ese sentido bregamos por la más amplia y franca discusión manteniendo el respeto y la fraternidad revolucionaria. Y, al mismo tiempo, ningún grupo de este comité organizador se puede negar a discutir la política que lleva adelante frente a la requisitoria de cualquier grupo adherido a éste comité. De esta forma empezamos a poner en práctica la democracia y el debate político entre los que apostamos a poner en pie una Internacional Comunista, Obrera y Revolucionaria.

¡¡¡Abajo la opresión, la explotación, la miseria y la xenofobia que crea el capitalismo mundial en descomposición!!! ¡¡¡Por una Internacional Comunista Obrera y Revolucionaria!!! (Bajo el legado teórico-programático de la IVª Internacional)

Movimiento al Socialismo   – Rusia

Liga Comunista de los Trabajadores – Argentina

(Obs: A Fração Trotskista / Vanguarda Proletária – Brasil apoiamos esta declaração).

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REPRODUZIMOS ABAIXO A TESE DO CEDS AO ENCONTRO DA COORDENAÇÃO NACIONAL DA CPS/CONLUTAS.

Aguçam-se as contradições políticas, sociais e econômicas. Para onde vamos?

A Coordenação Nacional da CSP/CONLUTAS reunirá em 21, 22 e 23 de agosto, em São Paulo, para debater a conjuntura nacional, e precisará encaminhar  uma luta conjunta contra o Governo Dilma e a direita golpista, uma exigência política premente da conjuntura atual.

A luta dos trabalhadores contra o Governo Dilma

O Governo Dilma aprofunda a sua crise política, em meio a uma crise econômica que avança, e está cada vez mais enfraquecido, com índices baixíssimos de popularidade e uma fraca e atrapalhada capacidade de reação. Para não ficarmos limitados a essa análise, que é quase consensual na esquerda, é preciso ver mais a fundo a correlação de forças existente na luta de classes.

Sempre afirmamos que o Governo Dilma é de frente popular, assim como era também o Governo Lula, e é esse caráter que diferencia Dilma de um governo burguês clássico. Essa caracterização dos governos do PT é fundamental para entender a conjuntura nacional atual.

Os governos de frente popular têm sido uma frente do PT e do PCdoB com partidos burgueses, como o PMDB e o PDT. Mas, a frente popular pode ser também  identificada, e com mais clareza, através dos seus pilares de sustentação nos movimentos sindicais, sociais e populares, que são a CUT, CTB, UNE e MST e outras organizações.

O governo anterior de Dilma foi abalado pelas mobilizações da juventude e dos trabalhadores de 2013, que não a impediu de ganhar uma nova eleição em 2014, e o atual atravessa uma crise política muito maior do que aquela, que abala em profundidade a sustentação política da frente popular.

Os seus aliados burgueses estão abandonando Dilma. O exemplo maior é o PMDB, que já definiu que terá candidatura própria para 2018. Na prática, esse partido apenas conserva os ministros e os cargos, porque disso não abrem mão, como bons fisiologistas que são. Na verdade, a direita parlamentar está cada vez mais fora do Governo Dilma, preparando-se para derrubá-lo.

A crise do Governo é aprofundada pela insistência no “ajuste fiscal” e pela investida contra os direitos dos trabalhadores, que criam cada vez mais dificuldades políticas para a CUT junto à classe trabalhadora.

Nem mesmo o seu projeto de Pátria Educadora, que Dilma disse ser a sua bandeira principal, ela leva a sério, porque permitiu que o “ajuste fiscal” cortasse importantes verbas da educação.

Quem pressiona pela queda de Dilma é o Congresso de direita que prepara o golpe branco do impeachment, mas não só. É também a burguesia, que já havia abandonado parcialmente Dilma na eleição de 2014, que a empurra para fora do poder, ao mesmo tempo que apóia as suas medidas contra os trabalhadores, até mesmo porque essas medidas enfraquecem cada vez mais a Presidente e a sua base de apoio, a CUT, CTB,  UNE, e MST.

Dilma poderia superar a crise política rompendo com o PMDB, e com a maioria do Congresso Nacional, e apoiar-se na mobilização das massas. Mas, isso nem ela, nem o PT vão fazer, porque não se apóiam na luta de classes e o seu programa é burguês, fato que fica demonstrado pelo recente Programa de Proteção ao Emprego (PPE), que protege os interesses da burguesia.

A burguesia quer ir mais longe, quer mais do que Dilma está lhe dando com as reformas anti-trabalhador do seu governo, como o PPE, e que já não é pouco. Ela quer fazer uma reforma trabalhista completa para golpear em profundidade os direitos da CLT. Quer uma nova reforma da previdência, muito mais radical contra os trabalhadores e pretende restringir drasticamente o direito de greve. Para isso, a burguesia quer o poder para si, de forma direta, sem intermediários, através dos seus próprios partidos.

Não afirmamos isso para dizer que Dilma é melhor para os trabalhadores do que um governo burguês clássico, até mesmo porque isso não acrescenta muita coisa para satisfazer os trabalhadores. O que nos preocupa é alertar para o que nos espera, e que parece inevitável, um governo burguês de direita disposto a arrochar mais ainda os trabalhadores.

Existe uma característica dos governos de frente popular, que deveria estar preocupando a esquerda, que é o risco político que representam para a classe operária, por desarmá-la frente à burguesia e a direita, e de desmoralizar os setores da classe operária que são dirigidos pelas organizações sindicais e sociais, que sustentam o Governo Dilma.

O avanço da direita golpista

O avanço da direita no Brasil, nestes últimos anos, é algo que supera todas as expectativas, e só não é percebido por quem não conheceu os antecedentes do golpe de 1964, ou não quer ver a realidade.

As recentes votações ocorridas na Câmara dos Deputados nos dias 1 e 2 de julho, quando a maioridade penal foi rebaixada para 16 anos, representou um grande retrocesso político, social e moral, para o país. A direita vitoriosa na Câmara dos Deputados pretende ir muito mais longe nos seus propósitos, retirando direitos recentemente assegurados às mulheres, negros e LGBT.

Não por acaso, o setor majoritário do Congresso Nacional, é chamado de “bancada BBBB, da bala, do boi e da bíblia e da bola”. Para saber o que farão, basta prestar atenção nessa frase, para ver o que está por vir.

Quem milita na área da educação, sabe que a Câmara dos Deputados, presidida pelo Deputado Cunha, influenciou em todo o país as votações dos Planos Estaduais de Educação (PEEs) e dos Planos Municipais de Educação (PMEs), muitos deles construídos pelo movimento dos educadores, que foram golpeados pela direita legislativa, principalmente pela retirada das questões de gênero, etnia e diversidade de orientação sexual, duramente atacadas pelos setores reacionários ligados à Igreja Católica e às Igrejas Evangélicas.

É notória também a sugestão eugênica de autoria do Deputado Federal Laerte Bessa PR/DF, que propõe a eliminação dos recém nascidos com tendência genética ao crime, algo digno do Doutor Mengele do 3º Reich. A direita não tem mais medo algum em proclamar abertamente o seu fascismo.

Outro exemplo de avanço da cada vez mais atrevida direita: Está em andamento na Assembleia Legislativa do Estado do Rio Grande do Sul, um projeto de lei do Deputado Estadual Marcel Van Hattem, do PP, chamado de “Programa da escola sem partido”, que tem por objetivo restringir a liberdade e criminalizar o professor que discutir a situação do país na sala de aula e chamar seus alunos para “participar de manifestações, atos públicos e passeatas”.

O Congresso Nacional, e mais especificamente a Câmara dos Deputados, assumiu o papel de centro dirigente e inspirador de toda a direita nacional, e Cunha seu Presidente, esta cada vez mais caracterizado como uma liderança fascista.

O que a esquerda pretende fazer?

Algumas correntes políticas de esquerda no Brasil não dão a devida importância aos avanços da direita golpista.

Alguns dizem que a derrubada de Dilma, por si só, representaria um fator positivo para os trabalhadores e por isso, até mesmo participaram das marchas da direita contra a Presidente.

Outros dizem que não existe risco do impeachment avançar no Congresso Nacional, e que o PMDB e o PSDB querem apenas desgastar Dilma e enfraquecer uma candidatura do PT à Presidência em 2018. Afirmam que é preciso dizer que “não queremos o PT no Governo”, e que Dilma é a responsável pelas medidas contra os trabalhadores, e não a direita.

Outros ainda, encaram o impeachment como algo previsto na Constituição.

Não concordamos com nada disso, ainda mais quando vemos os cada vez mais contundentes avanços da direita, em meio ao agravamento crescente da crise política do Governo Dilma.

Caso a crise política do Governo se aprofunde mais ainda, a direita, liderada por Cunha (principalmente ele que precisa virar o país do avesso para safar-se da possibilidade de ser cassado como corrupto), ou por qualquer outro oportunista, não vai querer esperar por mais três anos. Vai querer o poder agora, e tentar derrubar o Governo o mais rapidamente possível.

Se Dilma cair, é a direita que vai assumir o poder. É por isso que somos contrários às palavras de ordem “Fora Dilma” e “Fora todos”, que alguns setores da esquerda estão agitando.

Quem pergunta qual é a alternativa de que dispõe a classe trabalhadora para substituir Dilma no poder, não terá de nós uma resposta fácil, porque ela está longe de existir. Mas, é importante saber qual é o caminho que precisa ser percorrido para construir essa alternativa e aquele que deve ser evitado. É preciso saber o que não deve ser feito, que é confundir as nossas fileiras com as bandeiras da direita.

Lembrem-se que Leon Trotsky criticou o Partido Comunista Alemão nos anos 30, por assumir para si as bandeiras nacionalistas dos nazistas, ou quando o PCA se aliou ao partido nazista, para derrotar os social democratas em Brandemburgo.

Para construir uma alternativa à Dilma é preciso construir um campo da classe operária no Brasil, capaz de combater ao mesmo tempo, as reformas burguesas do Governo Dilma e a direita golpista.

Uma questão de método

O momento da conjuntura é muito complexo, e para ser bem entendido e respondido, exige o exame de uma questão de método importante. É preciso comparar o que significa e quais as possibilidades de um possível impeachment de Dilma pelo Congresso Nacional, com uma hipotética derrubada da Presidente do país pela classe operária.

Perguntamos: Na conjuntura atual, onde estão as formas de luta que caracterizam o movimento da classe operária? A greve geral, as ocupações de fábricas contra o desemprego, os comitês de fábrica e as mobilizações de massa dos trabalhadores?

Obviamente, não é a classe operária que está pressionando pela queda de Dilma, e que poderá determiná-la.

Quem pressiona pela queda de Dilma é o Congresso de direita que prepara o golpe. É também a ação da burguesia que empurra Dilma para fora do poder, ao mesmo tempo que apóia as suas medidas contra os trabalhadores.

Não estamos propondo nenhum tipo de apoio preventivo à Dilma. Queremos adiantar a resposta que será necessária para a conjuntura que poderá se abrir em agosto de 2015, um mês muito conhecido na História do Brasil, pelas crises institucionais, e que apresentará uma situação objetiva muito difícil, para a ação da esquerda.

Em 16 de agosto vai ocorrer o ato da direita, que tende a repetir a massividade dos anteriores de março e abril e que, como sempre, contarão com o apoio dos partidos de direita, da extrema direita e da grande mídia. O Governo Dilma já está agora no fundo do poço, e poderá ainda ficar pior.

Ao que tudo indica, o início do processo do impeachment no Congresso Nacional não é para o final do ano. Ele poderá ser aberto ainda em agosto ou setembro. Nesse caso, aberto o processo, a esquerda precisará mobilizar os trabalhadores imediatamente contra o impeachment, que será a mesma coisa que lutar contra a direita golpista.

Para podermos fazer essa mobilização, e levando em consideração o pouco que foi feito pela esquerda em 2015, comparado com as ações da direita, desde já é premente ocupar espaço político e ir para as ruas, manifestando-se publicamente contra o impeachment que avança no Congresso Nacional.

Ante o golpe não existe neutralidade

Ante a ameaça do golpe “branco” direitista do Congresso Nacional, não existe neutralidade possível.

A derrubada de Dilma pelo Congresso, representará a direita no poder e um golpe político assentado nos trabalhadores e nas suas organizações.

Será seguida imediatamente por severas restrições às liberdades democráticas e por mais uma ofensiva contra os direitos dos trabalhadores, muito maior do aquela que vem sendo feita por Dilma.

Existe muito vacilo em fazer a unidade das esquerdas em defesa das liberdades democráticas, mas ela precisará ser feita, sob o risco de vermos instaurado no Brasil um regime com características autoritárias e anti-populares, que baseará o seu poder na repressão, e que poderá lembrar a ditadura militar.

Para deter essa marcha à direita, temos que denunciar e organizar a luta contra o Congresso Nacional reacionário, que está fazendo o Brasil retroagir social, política e moralmente.

A esquerda precisará ocupar o espaço das ruas em agosto

Existe um vazio de manifestações públicas nacionais dos trabalhadores e a CSP/CONLUTAS, tanto em nível nacional como regional, está colaborando para mantê-lo, quando demora a propor ato públicos de natureza política, simultâneos em todo o país, em um só dia de agosto, e subordina essa decisão ao Espaço de Unidade e Ação.

Em Porto Alegre, existe muito vacilo em organizar uma manifestação pública  na primeira quinzena de agosto, contra as reformas de Dilma e Sartori, e a direita golpista. A proposta de ato público foi aprovada em plenária do Fórum de Esquerda em 10 de julho, mas a definição do dia foi adiada, no aguardo de uma definição nacional do Espaço de Unidade e Ação.

O CEDS conclama a CSP/CONLUTAS e os demais setores que apostam na luta dos trabalhadores, a promover um dia de luta nacional em agosto, com a realização de atos públicos em todos os estados.

Conclamamos também a avançar na construção da greve geral, na perspectiva de dar uma saída política e generalizada para as lutas específicas dos trabalhadores, criando uma mobilização mais incisiva da classe operária, capaz de ocupar o espaço das ruas.

Será preciso agregar eixos políticos para concretizar a greve geral, abrangendo a luta contra as medidas burguesas que retiram direitos dos trabalhadores, de autoria de Dilma e, ao mesmo tempo, a mobilização contra a direita golpista do Congresso.

Palavras de ordem para a conjuntura

As palavras de ordem para os movimentos sindicais, sociais e populares, não podem ficar restritas às reivindicações econômicas, nem limitadas apenas ao encaminhamento das campanhas corporativas mais gerais e contra o PPE.

Este é o momento de levantar as bandeiras políticas e de avançar na construção de uma alternativa dos trabalhadores no país, em meio a crise do Governo Dilma,   ainda mais agora, quando o Brasil inteiro, bem ou mal, está discutindo política.

> Fora com o ajuste fiscal de Dilma e o PPE.

> Fora Levy.

> Fora Cunha.

> Não à redução da maioridade penal.

> Defesa dos direitos políticos dos partidos de esquerda.

> Contra o Congresso reacionário e a direita golpista.

> Não ao impeachment.

> Agitar a realização da greve geral.

> Por um Governo dos Trabalhadores.

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Um tributo a Leon Trotsky: Viva o internacionalismo proletário!

Um tributo a Leon Trotsky: Viva o internacionalismo proletário!

Há 75 anos morria Leon Trotsky, vítima da ação covarde, criminosa e contrarrevolucionária do stalinismo. A eliminação física do segundo dirigente da Revolução de Outubro de 1917 e fundador do Exército Vermelho foi o último recurso do termidor soviético para impedir a continuidade do internacionalismo proletário de Marx, Engels e Lênin, todavia Trotsky já havia sintetizado e transmitido, em 1938, com a fundação da Quarta Internacional e seu manifesto o “Programa de Transição”, as experiências revolucionárias e programáticas da Primeira Internacional, da Segunda Internacional e da Terceira Internacional. Reproduzimos abaixo o “Testamento” político de Trotsky como parte do combate revolucionário internacionalista pela construção da sociedade comunista.

 

Testamento

Minha pressão sangüínea elevada (e que continua a elevar-se) engana àqueles que me são próximos sobre minhas reais condições físicas. Estou ativo e capaz de trabalhar, mas o fim está evidentemente próximo. Estas linhas serão tornadas públicas após minha morte.

Não preciso mais uma vez refutar aqui a calúnia vil de Stálin e seus agentes: não há uma só mancha sobre minha honra revolucionária. Não entrei, nem direta nem indiretamente, em nenhum acordo, ou mesmo em nenhuma negociação de bastidores, com os inimigos da classe operária. Milhares de adversários de Stálin tombaram, vítimas de falsas acusações. As novas gerações revolucionárias reabilitarão sua honra política e tratarão seus carrascos do Kremlin como eles merecem.

Agradeço ardentemente aos amigos que se mantiveram leais através das horas mais difíceis de minha vida. Não cito nenhum em particular, porque não os posso citar todos.

Apesar disso, considero-me no direito de fazer exceção para o caso de minha companheira, Natália Ivanovna Sedova. Além da felicidade de ser um combatente da causa do socialismo, quis a sorte me reservar a felicidade de ser seu esposo. Durante quarenta anos de vida comum, ela permaneceu uma fonte inesgotável de amor, magnanimidade e ternura. Sofreu grandes dores, principalmente no último período de nossas vidas. Encontro algum conforto no fato de que ela conheceu também dias de felicidade.

Nos quarenta e três anos de minha vida consciente, permaneci um revolucionário; durante quarenta e dois destes, combati sob a bandeira do marxismo. Se tivesse que recomeçar, procuraria evidentemente evitar este ou aquele erro, mas o curso principal de minha vida permaneceria imutável. Morro revolucionário proletário, marxista, partidário do materialismo dialético e, por conseqüência, ateu irredutível. Minha fé no futuro comunista da humanidade não é menos ardente; em verdade, ela é hoje mais firme do que o foi nos dias de minha juventude.

Natascha acabou de chegar pelo pátio até a janela e abriu-a completamente para que o ar possa entrar mais livremente em meu quarto. Posso ver a larga faixa de verde sob o muro, sobre ele o claro céu azul, e por todos os lados, a luz solar. A vida é bela, que as gerações futuras a limpem de todo o mal, de toda opressão, de toda violência e possam gozá-la plenamente.

Leon Trotsky

Coyoacán, 27 de fevereiro de 1940.

FRAÇÃO TROTSKISTA – VANGUARDA PROLETÁRIA

https://fracaotrotskistavanguardaproletaria.wordpress.com/

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DECLARAÇÃO FCT E FT-VP: DERROTAR O GOLPE DE ESTADO EM MARCHA NO BRASIL

Não ao Golpe!

Mobilizar os trabalhadores para combater a sabotagem patronal da economia e as medidas covardes contra a população e de capitulação a direita de Dilma e Levi!

Desde o segundo semestre de 2013 está em marcha um golpe de Estado no Brasil. Os principais expoentes da frente golpista são banqueiros, empresários, ONGs, grande parte do parlamento e do poder judiciário ligado a oposição burguesa pró-imperialista, com o apoio ora aberto ora dissimulado da grande mídia nacional e internacional. O cerco é tão amplo que o instrumento mais ativo da caçada ao PT e a seu governo está instalado nada mais nada menos do que na polícia que é ligada ao poder executivo, a Polícia Federal.

Desde 2009, quando a China passou a ser a principal parceira comercial do Brasil, a bíblia do mundo das finanças internacionais, a The Economist britânica, soou o alarme: “De que lado está o Brasil?”. Não estava nada contente com a política internacional de alinhamento de Lula com os bolivarianos e com os BRICS. O principal comentarista político da superpoderosa Rede Globo, Merval Pereira, anunciou que a crise política do governo Dilma atingiu no princípio de agosto, a situação de “tempestade perfeita”. Na “Cúpula do Trovão”, articulando de cima a frente golpista no Brasil está a embaixadora dos EUA no país, Liliana Ayalde, que assumiu o cargo em primeiro agosto de 2013, tendo no seu currículo a articulação do Golpe de Estado “suave” do Paraguai e sido expulsa da Bolívia em 2008, sob a acusação de tramar o mesmo contra Evo. A atividade de Ayalde é facilitada pelo fato de que o serviço de espionagem de seu país grampeou as conversações mais internas do governo brasileiro. O mega-especulador George Soros, que patrocinou diretamente o golpe fascista na Ucrânia e é dono de muitas ações da Petrobras declarou abertamente em entrevista à TV americana ABC que aposta na quebra econômica do Brasil. Jorge Paulo Lemann, dono da Ambev e o empresário mais rico do país patrocina o movimento pelo Fora Dilma e PT “VemPraRua”. Mais nítido, impossível e só não percebe a conspiração golpista do imperialismo e do grande capital para derrubar Dilma quem não quer.

Além destas ferramentas nítida e diretamente usadas pela oposição burguesa, duas outras tem servido de forma indireta, mas com muita maestria, pela ofensiva reacionária que mais atingirá a população pobre e trabalhadora que propriamente ao governo do PT: a crise econômica e a política de capitulação do governo Dilma à pressão golpista.

O GOLPE DO IMPERIALISMO POR TRÁS DA CRISE ECONÔMICA NO BRASIL, MERCOSUL E OS BRICS

A tal crise, na verdade um boicote econômico deliberado pelo grande capital vinculado aos EUA e muito maior que a sofrida pelo governo Salvador Allende às vésperas do sanguinário golpe desferido por Pinochet. O planeta inteiro, incluindo o Brasil, apresenta índices de crescimento negativos ou medíocres em relação ao período anterior a crise mundial de 2008. Mas sobre o Brasil está havendo um forte desinvestimento no país por parte do grande capital e a política econômica dependente mantida pelo PT não é páreo para este boicote financeiro. A economia do Brasil é vítima da derrubada dos preços das commodities provocada pelo imperialismo como parte da guerra fria comercial contra as bases econômicas dos BRICS e seus sócios dependentes e semicoloniais. Este ataque é desferido a partir da alta dos juros nos EUA, que fortalece o dólar, atrai os investimentos para os títulos do tesouro dos EUA e reduz os preços das commodities armazenáveis, obrigando o incremento da extração e evacuando os estoques, ampliando a oferta mundial de commodities e reduzindo seus preços, além de provocar o aumento histórico das cotas de extração do petróleo pela Arábia Saudita e nos próprios EUA, primeiro e terceiro produtores mundiais de petróleo. A mais valia extraída do Brasil é desviada para alimentar a reprodução ampliada em outros países, cessando o ciclo aqui enquanto não muda a gestão política do país, trata-se evidentemente de um estrangulamento golpista da economia do país, seguindo o roteiro de “regime change” da CIA. Nos últimos meses os especuladores golpistas retiraram do país 1 trilhão e duzentos bilhões de reais. O agravamento da crise econômica desestabiliza politicamente o país, com a mídia e a oposição burguesa culpando Dilma e o PT. Para além disto, os EUA buscam, neste momento, tornar o Brasil improdutivo para estrangular as bases de suprimento da China e fortalecer o anel do pacífico que são as suas bases na região. Estão desindustrializando e desenergizando um país inteiro de mais de 200 milhões de habitantes! O parque industrial sofre um lockout e toda economia dele derivada (comercio, serviços, etc.), estão liquidando a Petrobras e o programa nuclear.

“Eles já desativaram grande parte da produção de bens de capital (máquinas, equipamentos, instalações), que continuou desabando de – 11,2% no segundo semestre do ano passado para – 20,0% nos seis primeiros meses de 2015. O estratégico setor de bens de consumo duráveis é outro que também apresenta ritmo de sucateamento, passando de – 10,1% no segundo semestre de 2014 para -14,6% nos seis primeiros meses deste ano. Mas isso é a única coisa que as classes dominantes sabem fazer. Paralisar a produção, afogar os trabalhadores no inferno do desemprego, reduzir salários, recuperar a taxa geral de lucro da safra anterior da acumulação do capital. Os novos números da produção industrial revelam o verdadeiro objetivo do famigerado ‘ajuste fiscal’ que vem sendo implantado a ferro e fogo no Brasil, não importa suas consequências políticas e sociais. O que está em jogo é salvação da propriedade privada e a permanência da produção de capital. À luta de classes decidir o resultado desta partida”. (Roger Amarante, Crítica da Economia, 04/08/2015)

A “crise econômica” vem provocando inflação e desemprego. No primeiro semestre foram demitidos 345 mil trabalhadores. Enquanto isso, os banqueiros lucram com a crise. Itaú, Bradesco e Santander tiveram os maiores lucros de suas histórias no 2º trimestre de 2015. A “crise” é usada como instrumento político golpista para justificar um suposto apoio por parte da população em geral ao processo de impedimento de Dilma que parece cada vez mais iminente, o qual será necessariamente seguido pela cassação dos direitos políticos de Lula para que o mesmo não possa concorrer em 2018.

O nível internacional, o EUA e UE têm instalado e novas bases da OTAN, aumentando contingente nas bases no entorno da Rússia e China, e vem aplicando, desde 2011, golpes e financiando grupos terroristas em Estados com acordos comerciais e militares com o bloco Russo-Chinês, como a Síria, Líbia, Tailândia e Ucrânia, além de sanções econômicas contra a Rússia e especulações nas bolsas de Chinesas e a chamada guerra cambial, gerando instabilidade política e comercial nos países do bloco Eurásico.

Também a OPEP, oligopólio dos países produtores de petróleo controlado pela Arábia Saudita, braço direito dos EUA no mundo árabe, derrubou o preço do petróleo, levando a uma crise grave na Venezuela e na Rússia.

Outra agravante desta crise está no fato de que a China, vítima de ataques especulativos em suas bolsas de valores e realizando políticas anticíclicas e de contratendências a queda de suas taxas de lucro vem reduzindo a demanda de consumo de pelos produtos primários da América Latina, que em 2015 contribuiu para derrubar o PIB dos países do Mercosul.

No entanto esse cerco dos EUA e UE forçou a Rússia e a China a aumentarem exponencialmente suas relações econômicas, políticas e militares, e levou os dois países a iniciarem transações comerciais internacionais sem o uso do dólar Norte-Americano e a acelerarem a criação do banco dos BRICS.

Houve uma intensificação nas relações econômicas e militares com a América Latina. Na Venezuela a Rússia fechou um acordo militar. Na Nicarágua, a China esta para construir um novo canal do Atlântico-Pacífico, que rivalizará com o Canal do Panamá. No Brasil e Peru a China planeja construir a ligação da estrada de ferro que também ligará o Atlântico ao Pacífico, além de 30 Bilhões de investimentos nas industrias Mercosul e também uma base área na Argentina. No entanto, todos esses investimentos estão ameaçados com as intervenções políticas no EUA na América Latina e demais membros do bloco de países alinhados com a Rússia e a China.

O Imperialismo também voltou sua cobiça para a América Latina e pretende retomar o controle econômico e político sobre a região. Foi vazado por Eduard Snowden em 2013 e 2014 informações que revelaram a espionagem da CIA desde 2010 sobre a Presidente Dilma e o Ministério de Minas e Energia, com o claro objetivo de obter informações políticas e econômicas, principalmente sobre o Pré-sal e a Petrobrás.

O imperialismo vem organizando as facções burguesas pró-imperialistas com movimentos de ruas, lockouts e sabotagens econômicas em vários países da região, começando com Venezuela, Equador, Argentina e agora no Brasil. No Brasil, desde 2014, a ação da Lava-Jato da PF em conjunto com o juiz estrelinha da Globo, Sergio Moro, reduziu ou paralisou as atividades da Petrobras e das empresas off shore de óleo e gás, e paralisou as grandes empreiteiras do país, como Odebrecht, que prestam serviços por licitações nas três esferas do Estado brasileiro.

Essa verdadeira operação de sabotagem não só vem servindo para desestabilizar diretamente o PT e o governo Dilma, mas também desempregou milhares de trabalhadores ou talvez milhões se considerar o setor de serviços que gera empregos indiretos em torno das atividades industriais. Essa sabotagem é também o principal meio para quebrar com o que sobrou de estatal da Petrobras e será uma forma de reverter o regime de partilha do Pré-sal para colocar na jogada as empresas petroleiras anglo-americanas, como ja vem defendendo o PSDB no Congresso.

Mas o pior de tudo é que o próprio governo Dilma é vítima e cúmplice da pressão do imperialismo e dos bancos, e por isso montou um ministério de crápulas, dando o controle da economia do país para o ministro Joaquim Levi, homem de confiança do Bradesco, que aprofundou a recessão econômica como suposta forma de combater a inflação e cortar gastos do governo, mas que só melhorou mesmo o lucro recorde dos bancos e vem reduzindo e cortando de verdade os direitos dos trabalhadores a destruído e paralisado milhares de postos de trabalho nas indústrias e no comércio.

A real intenção de Levy, e por traz dele os bancos privados junto com a Operação Lava Jato, é um processo de desindustrialização coordenada com o as multinacionais imperialistas, que vai sucatear e privatizar as ultimas empresas estatais do país, como a Petrobrás e a Eletrobrás (setor primário), e a destruição do parque industrial nacional de bens de consumo (automóveis, eletrodomésticos, etc.) com a transferência para países da Aliança do Pacífico (México, Colômbia, Peru e Chile) cuja aliança na verdade é um livre comércio que favorece aos EUA.

CONTRA OS ATAQUES DO CONGRESSO E DO GOVERNO DILMA/LEVI! CONTRA O GOLPISMO DA DIREITA, MAS NENHUMA CONFIANÇA NO GOVERNO PT/PMDB!

Por tudo isto os trabalhadores não podem nutrir nenhuma ilusão que as burguesias dos BRICS vão oferecer qualquer resistência consequente contra a ofensiva imperialista, ao golpe de Estado seja qual a forma que ele se manifeste (impeachment, novas eleições ou mesmo golpe militar). Devem combater a direita por todos os meios sem abrir mão da construção de uma Frente Única anti-imperialista e antigolpista com as organizações de massa do país, a CUT, o MST, o MTST, como nas manifestações do dia 20 de agosto, exigindo que os aparatos destas organizações de massas que convoquem e construam uma verdadeira greve geral contra o Golpe. Pela criação de comitês de Luta nas fábricas, nos bairros, nos sindicatos em defesa dos nossos direitos e contra qualquer movimento golpista, aliados ao armamento e milícias sindicais e populares para defender os partidos de esquerda, sindicatos, associações, etc.; a anulação de todas as medidas antioperárias e antipopulares neoliberais de Lula e Dilma e seguir a luta pela estatização dos setores estratégicos e energéticos do Brasil, dos recursos naturais nas mãos dos estrangeiros imperialistas, sob o controle dos trabalhadores, a suspensão dos direitos de concessões a mídia golpista, a nacionalização das empresas (incluindo igrejas) que patrocinam o golpismo pró-imperialista.

Toda esta luta contra a direita, o imperialismo e o golpe de Estado, cuja vítima principal será a classe trabalhadora, como já estamos vendo pelo simples fortalecimento dos setores de direita no Congresso (redução da maioridade penal, terceirização, reforma política, etc.), também deve estar combinada a estratégia da superação das ilusões das amplas massas no covarde e aburguesado PT, na luta por um partido operário e revolucionário que conduza os trabalhadores a tomada do poder através da revolução social.

Assinam:

Frente Comunista dos Trabalhadores (Liga Comunista, Coletivo Lenin-FO, Espaço Marxista e Tendência Revolucionária) e Fração Trotskista-Vanguarda Proletária

Padrão

TODOS AO DIA NACIONAL DE LUTAS CONVOCADO PELAS CENTRAIS SINDICAIS EM 29 DE MAIO DE 2015.

TODOS AO DIA NACIONAL DE LUTAS CONVOCADO PELAS CENTRAIS SINDICAIS EM 29 DE MAIO DE 2015

 

PELA GREVE GERAL PARA DERROTAR AS REFORMAS NEOLIBERAIS

 

DERRUBAR AS MEDIDAS PROVISÓRIAS -MPS 664 E 665 E O PROJETO DE LEI 4.330/04!

 

CONTRA OS ATAQUES PATROCINADOS PELO CONGRESSO E PELO GOVERNO DILMA!

 

CONTRA O GOLPISMO DA DIREITA, MAS NENHUMA CONFIANÇA NO GOVERNO DILMA!

No dia 30 de dezembro a Presidente da República editou as Medidas Provisórias nº 664 e 665, que, entre outros assuntos, determinam novas regras para acesso a benefícios previdenciários como, por exemplo, Abono Salarial, Seguro Desemprego e Auxílio Doença. Quanto ao Abono Salarial antes Quem trabalhava um mês durante o ano – e recebia até dois salários mínimos – tinha direito a um salário mínimo como abono; agora haverá carência de seis meses de trabalho ininterruptos e o pagamento passa a ser proporcional ao tempo trabalhado; quanto ao Seguro Desemprego, antes havia uma carência de seis meses de trabalho; agora essa carência passa para 18 meses na primeira solicitação; 12 meses na segunda e seis meses a partir da terceira; quanto ao Auxilio Doença, antes o benefício era de 91% do salário do segurado, limitado ao teto do INSS. Além disso, as empresas arcavam com o custo de 15 dias de salário antes do INSS; agora o teto é a média das últimas 12 contribuições.

TERCEIRIZAÇÃO:

Patrocinada pelos setores mais reacionários da Câmara dos Deputados, as apelidadas bancadas BBBs (bancadas da Bala, da Bíblia e do Boi), o projeto de lei 4.330/04 determina que a empresas poderão contratar trabalhadores terceirizados em qualquer ramo de atividade para execução de qualquer tarefa, seja em atividade-fim ou meio. Atualmente, a terceirização é permitida somente em atividades de suporte, como limpeza, segurança e conservação, nos termos da Súmula 331, do Tribunal Superior do Trabalho (TST).

Como já afirmamos em documento anterior, tal projeto se for aprovado se concretizará numa derrota histórica para a classe trabalhadora brasileira. A partir da provável aprovação nenhum trabalhador brasileiro terá as garantias estabelecidas pela atual Consolidação das Leis do Trabalho, os servidores públicos, todos, serão contratos pela CLT, consolidando assim o fim da estabilidade no emprego, que junto com as avaliações de desempenho e o processo de meritocracia abrirá o caminho para o trabalho semi-escravo e principalmente:  ESTARÁ DECRETADO O FIM ABSOLUTO DO DIREITO DE GREVE.

O QUE FAZER:

Não podemos ter nenhuma confiança no governo Dilma Rousseff. Além de não cumprir as promessas da campanha eleitoral de que não retiraria direito dos trabalhadores “Nem que a Vaca Tussa!”, não afirma categoricamente que rejeitará o projeto de terceirização. Os governos petistas sempre governaram com a burguesia e para a burguesia, porém, o fato de ainda ter uma ampla base eleitoral entre milhões de trabalhadores, e suas ligações com a CUT-Central Única de Trabalhadores limitava a que os ataques feitos nos últimos anos, tais como a Reforma da Previdência, as privatizações de aeroportos e rodovias, o arrocho salarial, principalmente contra o funcionalismo público, etc., fossem negociados e tivessem a ajuda das direções dos movimentos de massa. Mas o aguçamento da crise econômica a partir de 2014, como reflexo da crise econômica mundial, fez surgir um movimento reacionário, patrocinado diretamente pelo imperialismo ocidental, levando às manifestações de massa pedindo o impeachment da presidente. Desta vez a burguesia financeira imperialista não quer nenhuma concessão às massas trabalhadoras. Por isso, o governo Dilma ou entrega os anéis, ou entrega os dedos, ou seja, para se manter a sua “governabilidade” e principalmente o seu cargo, ela poderá permitir a aprovação do projeto de terceirização e levar adiante os pacotes de austeridade exigidos pela burguesia. Como exemplo de que não podemos confiar no governo Dilma está para ser anunciado um corte de 70 bilhões de reais nos gastos públicos

O movimento direitoso e golpista que foi às ruas no mês de abril não está derrotado. Apenas mudou a sua estratégia. O projeto de lei para diminuir a menoridade penal é só um exemplo. Esse movimento verde-amarelo pró-imperialista se deslocou das ruas para o parlamento e para o judiciário. A pressão sobre o governo de Dilma Rousseff vem da bancada conservadora reacionária (os BBBs) e também do seu principal aliado, o PMDB, o qual em caso de derrubada do governo eleito será o principal beneficiário.

Somente a GREVE GERAL poderá barrar e eliminar tal projeto. Para isso é necessário aderir ao chamado para o Dia Nacional de Lutas chamado pelas Centrais Sindicais CUT, CSP/CONLUTAS, CTB e várias organizações sociais e de massa.

TODOS AO DIA NACIONAL DE LUTAS EM 29 DE MAIO DE 2015

– TRANSFORMAR O DIA NACIONAL DE LUTAS NUMA GREVE GERAL NACIONAL

 – Barrar o projeto 4330/04 que transforma todos em terceirizados e retira direitos históricos dos trabalhadores.

– Unificação e mobilização de o movimento de massa, organizações sociais, partidos de operários para barrar o projeto.

– Criação de Comitês de Luta nas fábricas, nos bairros, nos sindicatos em defesa dos nossos direitos e contra qualquer movimento golpista.

FRAÇÃO TROTSKYSTA-VANGUARDA PROLETÁRIA

https://fracaotrotskistavanguardaproletaria.wordpress.com/

CORRENTE COMUNISTA REVOLUCIONÁRIA

www.elmundosocialista.blogspot.com.br / http://www.thecommunists.net

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